El Museo El Pósito de Campo de Criptana acogerá desde el 11 de septiembre una exposición dedicada a la obra del artista José Luis Samper, una muestra que reúne dos propuestas estrechamente relacionadas: «El color de La Mancha» y «El Quijote de Samper».
La exposición ofrece un recorrido por dos de las principales vertientes de la producción artística de Samper. La primera de ellas está centrada en su particular interpretación del paisaje manchego, un territorio que el pintor representó a través de una amplia gama de colores, con protagonismo de los ocres, sienas, tostados, amarillos, verdes y blancos. Entre todos ellos destaca especialmente la luz, uno de los elementos esenciales de su obra.
Las pinturas de Samper permiten además recuperar la imagen de una Mancha del siglo pasado, muy diferente de la actual. Sus cuadros reflejan casas, calles, trabajos agrícolas, viñedos, caminos, molinos y amplios horizontes, construyendo el retrato de un paisaje que forma parte de la memoria de la tierra manchega.
Esta mirada sobre el territorio conecta directamente con la segunda parte de la exposición, «El Quijote de Samper», integrada por una colección de acuarelas en las que el artista interpreta algunos de los personajes y episodios más conocidos de la obra de Miguel de Cervantes.
La elección de Campo de Criptana como escenario de esta muestra permite establecer un vínculo especialmente significativo con el universo quijotesco. La localidad es uno de los lugares más estrechamente relacionados con el imaginario creado por Cervantes y cuenta, además, con una importante tradición artística en la que figuran nombres como Francisco Valbuena, Isidro Antequera, José Díaz y la familia Teno, junto al propio José Luis Samper.
De esta manera, la exposición plantea un diálogo entre pintura y literatura, paisaje y memoria, poniendo en relación la Mancha que Samper conoció y trasladó a sus lienzos con aquella otra Mancha universal que Cervantes convirtió en territorio literario.
Dos recorridos artísticos que confluyen en una misma tierra y que permiten acercarse a sus colores, su luz, sus molinos y su memoria a través de la obra de José Luis Samper.




