Sigüenza ha sido el escenario protagonista de una ferviente discusión sobre el futuro del entorno rural en España con la realización del II Foro de Desarrollo Rural, titulado ‘El avance del medio rural’. En el evento, que contó con la participación de cerca de 1.000 personas provenientes de 34 provincias y 12 comunidades autónomas, se dio continuidad al reconocido Manifiesto de Sigüenza, presentado en la primera edición de este foro hace ocho años, centrada en la lucha contra la despoblación.
Durante el acto, María Jesús Merino, alcaldesa de Sigüenza y presidenta de ADEL Sierra Norte, emergió como una de las voces más influyentes al destacar la necesidad urgente de una legislación adaptada a la realidad de los municipios pequeños. Merino subrayó que los ayuntamientos rurales, a menudo constituidos por varios núcleos de población, enfrentan desafíos únicos que deben abordarse a través de un marco legislativo específico. «Es fundamental que tengamos una mayor capacidad de interlocución con el gobierno de España», afirmó Merino, destacando la importancia de que las demandas de estas administraciones sean escuchadas.
Sigüenza, con una población de 5.000 habitantes y 28 pedanías distribuidas en un extenso territorio, ejemplifica las dificultades a las que se enfrentan los municipios pequeños en la gestión de servicios y recursos. Merino resaltó que, a pesar de contar con remanentes y recursos propios, las normativas vigentes limitan su capacidad para utilizarlos de manera eficiente. Además, la llegada de fondos europeos, aunque promete el desarrollo de proyectos, impone procedimientos engorrosos que son casi inalcanzables para los ayuntamientos más pequeños.
Merino puso de manifiesto las dificultades de la administración rural, como la carencia de personal permanente y especializado. En su experiencia, mencionó que el Ayuntamiento de Sigüenza ha visto pasar a ocho secretarios en siete años, complicando la continuidad y el conocimiento adecuado de los procedimientos administrativos necesarios para el funcionamiento eficiente de la institución.
El foro concluyó con la aprobación de un Manifiesto que incluye doce propuestas clave, entre ellas la solicitud de una Ley del Pequeño Municipio que responda a las necesidades específicas de los ayuntamientos con menos de 5.000 habitantes. El documento también insta a adoptar medidas para combatir la despoblación, asegurar el presupuesto de programas como LEADER, y fomentar tanto el emprendimiento como la conectividad en zonas rurales.
Jesús Ortega, presidente de RECAMDER, resaltó la relevancia de este encuentro al considerarlo una representación del potencial del medio rural en España. José Luis Martínez Guijarro, vicepresidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, enfatizó la necesidad de adaptar la legislación a las capacidades y realidades de los pequeños municipios, abogando por un estatuto que les permita gestionar recursos de manera más eficiente.
En definitiva, el II Foro de Desarrollo Rural no solo ha evidenciado los actuales desafíos que enfrentan los pequeños municipios, sino que ha creado un espacio de diálogo propositivo para buscar soluciones que garanticen un futuro más sostenible y viable para el medio rural en España. La voluntad de avanzar y consolidar los logros alcanzados en la región es evidente, y se espera que las propuestas formuladas impulsen un cambio en las políticas públicas tanto a nivel local como nacional.






